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¡Y el Dragón seguía ahí! ¿Son las relaciones con China peligrosas para México?
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Fuente: Cortesía
La migración china a México comenzó lentamente desde la colonización española, continuando así hasta nuestros días. La enigmática China, los dragones de su alfarería y sus mercaderías siempre nos han cautivado. Sin embargo, solo un número considerable de migrantes arribó a México, durante dos épocas, una cuando México gozó de la paz Porfiriana, y otra, con la nueva oleada de migrantes ejecutivos millennials, que llegaron desde principios del siglo XXI, cuando nuevamente China se abrió al mundo.
Sin embargo desde el término de la Segunda Guerra Mundial, Asia, especialmente con China empezó a producir artículos de todo tipo, los cuales occidente compraba, y no solo las autoridades chinas promovían la mano de obra barata para poder penetrar el mercado de América, sino también los empresarios estadounidenses, quienes aprovecharon la oportunidad de aliarse con sus homólogos chinos, durante las últimas décadas, pero especialmente en los que va de este siglo XXI, que es la época de especialización tecnológica. Así las cosas los empresarios chinos no solo produjeron los encargos, sino que además se habilitaron para que la transferencia tecnológica les permitiera competir.
El Tratado de Libre Comercio, la luna de miel del intercambio entre México-Estados Unidos (EU) y China, duró 25 años, lo que originó un orden económico estable pero al mismo tiempo provocó que la manufactura de alta mano de obra en la Unión Americana se desterrara.
Luego inicio la era de Trump, que supone le regresaría los trabajos de mano de obra intensiva hacia EU, revitalizando su hegemonía económica, pero como México y China eran sus principales “socios”, es a ellos a quienes debía de someter y así, casi sorpresivamente, decidió utilizar las armas comerciales y migratorias en su favor. El inicio de la guerra comercial ya estaba dándose y los países empezaron a tomar alineaciones.
Desde entonces, los dos países han estado lanzando amenazas comerciales entre sí. Según los informes, China ha detenido las compras de soya y cárnicos a EU y ya amenazó con cortar su suministro de minerales especializados necesarios para producir electrónicos como los celulares y equipos de alta tecnología.
En represalia, EU incluyó en su lista negra para comercializar al gigante chino de telecomunicaciones, Huawei, lo que ha causado problemas a sus clientes y usuarios, ya que esta empresa china es más grande que General Electric, tan sólo para que se dé una idea.
Hoy, Según el embajador chino Zhu Qingqiao, su gobierno quiere que México se una a su iniciativa One Belt, One Road, más conocido en alguna forma como la Ruta de la Seda; nombre que romantiza el desarrollo del comercio internacional.
“Belt and Road (BRI) es una estrategia de desarrollo global adoptada por el gobierno chino que involucra al desarrollo de infraestructura e inversiones en 152 países y organizaciones internacionales en Asia, Europa, África, Medio Oriente y las Américas. Belt o “Cinturón” se refiere a las rutas terrestres para el transporte por carretera y ferrocarril, llamado “el Cinturón Económico de la Ruta de la Seda”; mientras que Road, “carretera”, son las rutas marítimas, o la Nueva Ruta de la seda marítima del siglo XXI.”
Como Trump, sigue aplicando aranceles a socios económicos clave, la subsecretaria de Comercio Exterior del Ministerio de Economía de México, Luz María De la Mora, afirmó en junio que México y China pueden unirse –mediante el BRI-, para enfrentar el próximo comercio internacional.
De la Mora reconoció que la inversión de China en México representa solo el uno por ciento del flujo comercial, alrededor de mil millones de dólares, y para ponerlo en perspectiva, el comercio que tiene México con EU es de 600 mil millones de dólares anuales. Siendo así, se llevarían no dos siglos, pero si dos décadas en alcanzar estos niveles con China, sin embargo la cercanía a EU, nunca la podríamos lograr con China.
Claro que México debe diversificarse, y en última instancia hacer frente y desligarse de la presión económica que pretende ejercer la administración Trump.
Los empresarios asiáticos y los chinos se están ubicando rápidamente en México y eso lo vemos en el Bajío, en CDMX, en Nuevo León, y claro debemos elevar los negocios no solo con este país sino con el resto del mundo.
Lo que declaró la ministro Mora es correcto y la apoyo, pero en medio de la guerra entre el Dragón y el Tío Sam, nos podrían tocar las llamas. China está al otro lado del mundo, por un lado, pero por otro, “¿Cómo puedes confiar en Trump para cumplir un acuerdo?”, dijo Chris Krueger, reconocido analista y estratega de Washington D.C.
El autor es analista político en Texas, y experto en temas de la frontera México-Estados Unidos.
Opine usted: javier.amieva@hispanicinternational.com
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