Connect with us
img

Super News

Súper Contadores, el juicio profesional frente a la inteligencia artificial

Súper Contadores, el juicio profesional frente a la inteligencia artificial

NOTICIAS FINANCIERAS

Súper Contadores, el juicio profesional frente a la inteligencia artificial

[ad_1]

Con el rápido desarrollo de la economía, la ciencia y la tecnología, la era de la Inteligencia Artificial (IA) ha llegado y ha ejercido una enorme influencia en la vida cotidiana, impactando a diferentes disciplinas y quehaceres como la medicina, el marketing y la contabilidad.

Con respecto a la profesión contable, diferentes voces se han alzado con la crónica anunciada de la desaparición de los contadores. Los argumentos son los siguientes: el aspecto mecánico del registro de transacciones contables pasará a ser realizado por “robots”, así como el análisis de información, la investigación de patrones de cumplimiento e incumplimiento en el área de auditoría, e inclusive en nuestro país con la contabilidad electrónica, la presentación de obligaciones fiscales.

Surgen oportunidades para nuevas profesiones relacionadas con la inteligencia de negocios, la analítica de datos, la programación y modelación financiera. Pareciera que los profesionales dedicados a la información financiera, la auditoría, los impuestos, los costos y la planeación financiera se están quedando atrás.

Ante esta perspectiva ¿Qué amenazas y oportunidades trae consigo la inteligencia artificial para la profesión contable? ¿El estado de resultados de la profesión contable resultará en mayores pérdidas que ganancias ante la transformación digital de los procesos de negocios y la incorporación de la Inteligencia Artificial?

La IA, es en esencia, una simulación del proceso de pensamiento y recopilación de información realizada por los seres humanos. Esta simulación puede llevarse a cabo de forma estructural, creando una maquina similar al cerebro humano, y de forma funcional, emulando las funciones del cerebro.

Ciertamente las tareas mecánicas o procesos rutinarios dentro de la cadena de suministro de la información financiera, administrativa y de cumplimiento para diferentes grupos de interés, podrán hacerse de forma más eficiente y efectiva. Además, la calidad de la información mejorará, al disminuirse la cantidad de errores humanos en su procesamiento.

El uso de rutinas para tareas de auditoría, también agilizará los procesos, pues revisiones que anteriormente podían tomar una semana, se harán en minutos, claro con la programación adecuada. El monitoreo del sistema de control interno, también podrá hacerse de forma automatizada, y además mayor cantidad de control internos podrán programarse desde el origen de las transacciones hasta la culminación del proceso de reportes financieros.

Por lo anterior, es altamente probable que las organizaciones bajen la cantidad de personal de contabilidad que hasta el día de hoy han realizado tareas mecánicas o altamente rutinarias. Entonces ¿A los contadores nos depara el destino la misma suerte que a los dinosaurios?.

No, la tecnología no tiene la última palabra, ya que por sí sola no puede liderar el futuro. Somos las personas quienes la convertimos en un medio para configurarla. Y hay una cualidad de los contadores, de la cual carece la IA, el juicio profesional, que es la capacidad de aplicar el entrenamiento, el conocimiento técnico y la experiencia para tomar decisiones informadas en las circunstancias apropiadas, para elegir el curso de acción a seguir de acuerdo con un contexto relevante de estándares técnicos, profesionales y de conducta ética.

La aplicación del juicio profesional es necesario para determinar la adecuada presentación y valuación de una partida y la justa determinación de una estimación, Además se requiere de esto para convertir pronósticos en presupuestos, considerando tendencias de mercado, condiciones políticas, sociales y económicas y aspectos cualitativos relativos a la capacidad de la fuerza de ventas entre otros.

También se requiere juicio profesional para establecer indicadores de desempeño y evaluar a empresas, unidades de negocio y a las personas que las manejan.

Ciertamente la tecnología nos apoyará en los registros y actividades mecánicas o de procesamiento, sin embargo, la última palabra acerca de la valuación, presentación y, revelación de las decisiones de negocios en la información financiera, y la apreciación integral de los resultados de la estrategia en la creación de valor para la organización, la tendrá el contador profesional.

La profesión contable se transformará en este nuevo entorno. Pasaremos de usuarios de las herramientas de tecnología a diseñadores de estructuras de información para el suministro de información y conocimiento, agentes de inspiración de ideas y soluciones de negocio basados en el análisis e interpretación de la información financiera y su contexto. Y así nos ha pasado a los contadores, desde el ábaco hasta la IA, hemos aprovechado las crisis para convertirlas en oportunidades, capitalizando nuestro talento para crear nuevos activos en conocimiento y experiencia con las herramientas a nuestra disposición. Somos y seremos insustituibles en las organizaciones.

La autora es Directora de Departamento Regional Contabilidad y Finanzas, Región Norte, Escuela de Negocios.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.

[ad_2]

Source link

Continue Reading
You may also like...

More in NOTICIAS FINANCIERAS

To Top
error: Content is protected !!